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Thursday, 28 April 2016

CRIANDO AL AVE FENIX

Desde que mis hijos nacieron y vi esos pequeñitos ojos, me dije "Los criare para que sean independientes".

Siendo pequeñita mi primera hija cuando tenia aproximadamente tres años, ya me ayudaba a los quehaceres del hogar, me quitaba el trapito para limpiar el polvo y rechazaba que la ayudase, aun cuando no podía presionar el spray para limpiar los muebles, se las ingenio y lo logro, fue claro para mi que tenia la madera y el empuje de su madre, así que en todo lo que ella quería emprender la apoyaba. 

Por otra parte mi segundo hijo, fue siempre despierto, inteligente, de muy buena memoria, aprendía observando, prueba de ello fue la primera vez que lo deje cocinar un pollo, lo corto a la perfección, alguien le pregunto si lo había hecho antes, a lo que respondió "no, aprendí viendo a mi mama", su capacidad de realizar lo que se proponía desde pequeño también me hicieron llegar a la misma conclusión, tiene empuje y voluntad de ser.

Siempre les hable de la familia, costumbres y valores como un disco rayado, les inculque mil cosas, preparándolos para tomar las riendas de sus vidas.

El resultado de todo eso fue que, al comenzar a tomar sus propias decisiones la tendencia siempre fue -con sus altos y bajos-  hacia el bienestar, progreso, desarrollo y evolución.

Después de tanto esfuerzo en la vida, ver y vivir la situación económica y social en Venezuela, luego de mucha reflexión tomo la decisión de emigrar del país. Al llegar afuera, descubro que el plan independentista para mis hijos podía hacerse realidad, así que comencé a trabajar muy duro y en el camino, entre una oportunidad y otra, termino mudándome de Italia a Londres, sola solita de toda soledad a esta ciudad que te da dos opciones, o aprendes o aprendes a vivir en ella, no hay medias tintas, haces lo correcto o te sale corrección, todo funciona a la perfección, las oportunidades florecen hasta en un jardín, no es una ciudad económica, pero  te alcanza para vivir con comodidad.

Luego de dedicarme una semana entera a aprender como funcionaba el transporte -que no es empresa fácil- y en el camino entregar currículums, a las dos semanas consigo trabajo, en el, dure una semana, me despidieron, el gerente me vio como competencia para su puesto.

Llore y llore camino de regreso a casa en el bus, llame a mi prima, mi hermano, me deje llevar por la derrota... esa tarde. Al día siguiente aun triste por la perdida de lo que tanto trabajo me costo, me dispongo a seguir en la búsqueda, llegue a una agencia de trabajo y de ahí me envían a una entrevista, di todo lo que tenia y era en ella, al finalizar, el gerente me dice la palabra mágica "You are hired", trajo el contrato y me dio el máximo de horas, BINGO!!! Acto seguido llame a mi hermano y le dije "te vienes en un mes" -fueron dos-.

Contenta ahora con mi nuevo trabajo me dispongo a la atención de pacientes online en mis días y horas libres, comienzo a prepararme para la llegada de mi hermano, alquile algo mas grande, compre la cama, sabanas, almohada y cobijas. Cuando llegó, consiguió trabajo mas rápido que yo y luego de un tiempo nos trajimos a mi hijo.

Una vez aquí mi hijo, rápidamente también consiguió trabajo, ya vivía solo con nuestro apoyo, hice lo que siempre le había prometido, darle el empujón para comenzar su vida y hoy día ya no depende de mi, meta cumplida, me dije.

Feliz me sentía de verle el queso a la tostada finalmente, ver a mi hijo poner en practica todas las herramientas que le proporcione durante su vida conmigo y otras que desarrollo por si mismo también, todo era bello, perfecto, era casi como un sueño hecho realidad, y le doy la connotación mágica porque en Venezuela solo lo podía soñar, pero ya no, lo que miro ahora es una realidad y es bella, que gran admiración siento por mi hijo, que valentía, que garra, ha logrado sus metas en dos idiomas y en dos países distintos de los cuales no tenia ni idea de como funcionaban.

En el camino de su nueva vida conoce a una muchacha, y luego de un tiempo LA BOMBA!! deciden mudarse juntos, entro en crisis, le dije absolutamente todo lo malo que podía pasarle, me deje llevar por el miedo a verlo fracasar, no comprendí que había hecho mal, me creí la peor de las madres, que había destruido su futuro, que mi gran teoría de independentismo había fracasado, me compre spray homeopático para los nervios, me salieron ojeras y tal vez algunas canas mas, para darme cuenta luego QUE NO LO HABÍA SOLTADO!!! y que mi hijo al fin y al cabo estaba comenzando a VIVIR,  y por sobre todas las cosas, que no me había preparado para ese momento.

Aunque la historia no termina aun y se que tendrá sus altos y bajos, les digo hijos que aquí estaré para apoyarlos siempre, en las buenas y en las malas mientras el creador me de vida, los celebro, los abrazo y libero para que continúen VIVIENDO, lo amo desde lo mas profundo de mi ser. 

No hay muestra de amor mas grande que dejarlos ir, comprender que no son tuyos, sino que forman parte de ti y de lo que eres.

"La fuerza no proviene de la capacidad física sino de una voluntad indomable". 

Mahatma Gandhi 



Londres 28 de Abril del 2016
Patrizia Frattallone
Terapeuta Psicosocial
Diplomada en Logoterapia y Acompañamiento en Situaciones Límites.
Mindfulness Practitioner